Y llegó mi princesa (I)

Se me hace raro que ya haya pasado algo más de un mes de este día, y aqui estoy recordando cada segundo como si hubiera sido esta misma mañana...

Como mi bichilla se había pasado de la fecha de parto, el día 21 tenía cita a mediodía en el hospital para que me hicieran revisión de todo y me dijeran fecha para inducirlo. No os voy a negar que recé todo lo que me sé para que no tuvieran que provocármelo. Y es que entre que una ya está nerviosa cuando sabe que en cualquier momento puedes ponerte de parto, que van pasando los días y aquello no da señales de querer salir, y todo lo que lees sobre los problemas que te puede traer la inducción...pues la verdad es que te dan ganas de coger unas tenazas y sacarlo tu misma. Y es que una vez que te pasas de fecha, el embarazo no se te hace largo, se te hace eterno; y si ya le habías dado mil vueltas a cosas por tu cabeza, ahora le das vueltas a tres mil. 
Así que la noche antes, ya me dí por vencida y me dormí bastante convencida de que mi nena no iba a nacer hasta que me provocaran el parto...Y sorpresa!! A eso de las 7 de la mañana, mientras dormía, noté que rompía aguas. 
Primero sentí como si me hubiera hecho un poco de pis encima, me levanté inmediatamente de la cama, fui al baño y "observé": todo transparente y sin olor. Me volví a la cama con dudas de si había roto aguas o si eran las típicas pérdidas que se tienen al final del embarazo, y a los 10 minutos noté una pequeña contracción. "¡¡¡Ay nena que parece que estás de parto!!!", no veáis la alegría que sentí. Miré a mi alrededor y la estampa era: el papá de los bichos y mi bichico pequeño roques total. Decidí esperar unos minutos para despertar al papá (soy de esas personas que hasta que no están segurísimas de algo no dan el siguiente paso). Entonces volví a notar que me mojaba, esta vez más cantidad, y enseguida otra contracción. Así que desperté al papá con mi super frase "cari, creo que he roto aguas" (en el primer parto, las palabras fueron "cari, creo que estoy de parto", así que mis "creos" en lo que a embarazos se refiere, se están convirtiendo en todo un clásico).

Ya después hicimos todo tal y como habíamos planeado: llamé a mis padres para que vinieran a quedarse con mi bichico, me di una ducha rápida, cogí mi bolsa y la de mi nena y nos fuimos al hospital.

Tengo que decir que uno de los peores momentos fue cuando di un beso a mi príncipe pequeño y lo dejé durmiendo tan tranquilo. Me quedé mirándolo unos minutos apoyada en el marco de la puerta y no podía parar de llorar. Qué sensación tan angustiosa!! Y es que en esos momentos se te pasan mil cosas por la cabeza y solo puedes pensar en lo muchísimo que lo quieres y en que todo salga bien.


Continuará...


Comentarios

  1. ayyy...si q tiene q ser un mundo cuando se pasa ya de cuentas....esperando a que se decida...Lo de la inducción mira a mí...una semana antes y al final me lo tuvieron que provocar....si esque nunca se sabe...
    Suerte que al final tu cuerpo reaccionó jajaja...sigue sigue contando....

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